Para la clase sobre lactancia del curso pre-parto yo estaba mucho mejor preparada que para aquella entrevista inicial con la matrona, donde me preguntó sobre mi plan de parto y me recomendó un libro ("Un regalo para toda la vida", para aquellos interesados).
Yo ya había leído el libro (seguía sin "plan de parto" per se, pero algo es algo), así que sabía sobre la producción de leche, la teta a demanda, las posiciones para vaciar los pechos y la forma que adopta la boquita del bebé cuando está tomando bien. Aunque, por mucha información que tuviera, no pensaba responder ni una de las preguntas con trampa de la matrona.
La primera de ellas fue "¿Qué piensan ustedes de la lactancia? ¿Es buena o mala?". Clásica pregunta malintencionada y perversa. Cuando una de mis compañeras de curso respondió "Depende..", me sentí retroceder en el tiempo hasta mi época universitaria, hasta el salón de clase de Teología, cuando alguien decidía poner en duda el sistema educativo religioso (en la Universidad Católica Argentina ¡hay que ser!) y hacer una pregunta como "Si Dios existe ¿por qué permite que los niños africanos mueran de hambre?". Media clase revoleaba los ojos y se eludía mentalmente de los 45 minutos de respuesta que venían después.
Por suerte no hubo muchas más preguntas, lo que sí hubo fue un video instructivo sobre la lactancia. Un video como los de antes (en VCR) filmado quizás en los 90, en algún país nórdico de mamás pechugonas y rubias. No logré hallarlo en internet para regocijo de mis lectores, así que solo podré relatarles aquello que vi y que, con toda seguridad, me traumó para siempre.
La clave está en el concepto de "teta a demanda" o, como lo llama mi cuñado "all you can tit". Se trata de (probablemente lo hayan adivinado por su nombre) darle el pecho al bebé siempre que lo pida. Una idea con la que estoy totalmente de acuerdo, no se me rebelen, pero el video nórdico sobre lactancia llevaba esta idea hasta los límites más insospechados.
Me esperaba la sucesión de enormes tetas rechonchas de leche donde los bebés se sumergían y afloraban después de un rato, felices y satisfechos. Pero hubo que ver también las más increíbles posiciones de amamantamiento, que incluían la rotación del bebé alrededor de la teta, la traslación de la madre alrededor del bebe y la rotación de la teta alrededor del bebé y de la mamá (si eso es posible). Posiciones que hacían que las posturas más complicadas de yoga parecieran un juego de niños.
El colofón del video fue la escena donde una familia jugaba despreocupadamente al fútbol en un parque. Mamá, papá, hijos...todos corriendo detrás de la pelota. Y de pronto, "¡Buaaa...!", llora el bebé (que estaba cómodamente apostado en un rincón) y entonces la Mamá pela teta ahí nomás en la cancha (si tengo que concretar más, cerca del área chica) y se pone a amamantar al bebé. Quiero pensar que los demás integrantes de la familia suspenden el partido. O cobran un penal. Yo no sé si mi padre admitiría este tipo de interrupciones anti-deportivas y pro-lactancia silvestre. Les dejo la inquietud.
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